martes, 30 de abril de 2013

La bolsa de Rosey...

...me dio un buen susto. Porque cuando el domingo por la tarde estaba cogiendo con alfileres uno de los retales para presentarlo... me encontré con que me sobraba tela. Medio centímetro para ser exactas. Y me entró la paranoia "ahora voy a tener que deshacerlo todo, ya he cortado mal la tela, la he cosido mal, se ha deformado..." en fin. Incluso tuve las tijeras en la mano y a punto estuve de cortar el trozo que sobraba, pero las musas del patchwork me iluminaron y pensé "espera que lo vea Silvia antes de cortar". Y menos mal.

Porque lo que había ocurrido es que, abreviando, había cogido mal los alfileres, y las telas cuadraban perfectamente.


Ya lo veis en la foto. Pasado el susto, he quedado con mi profe que voy a dedicar una clase a la bolsa y otra a seguir haciendo cuadritos para que el proyecto de la colcha no se convierta en otro UFO (proyecto sin terminar).

Mañana tenemos el día del trabajo y el 2 es fiesta en Madrid. Hay algún plan por ahí, así que no sé cuanto entraré en el blog. Si podéis disfrutar de los días de asueto, me alegro por vosotras y la que no... seguro que vendrán días mejores.

Nos leemos

domingo, 28 de abril de 2013

Tomate frito casero

Desde hace años, todos los viernes vamos al mercadillo para comprar la verdura y la fruta de la semana. Normalmente iba mi marido, pero desde que no trabajo le acompaño después de dejar al niño en el cole. Siempre compramos en el mismo puesto y, este viernes, nos dijeron que dentro de poco dejan el mercadillo. 

Nos entristece bastante, porque con el tiempo hemos llegado a apreciarnos mutuamente y la confianza que tenemos con ellos a la hora de comprar, se ha ganado con años. En fin... el caso es que cuando ya nos íbamos, nos dieron una bolsa de tomates de unos 2 kg. como regalo, porque saben que me gusta hacer el tomate frito en casa. Y esta mañana, he dedicado un buen rato a preparar una tanda. Os pongo la receta.

Lo primero es lavarlos bien, porque yo ni los pelo, ni les quito las semillas. Siempre me ha parecido un engorro y como terminada la cocción lo paso por el chino, pues queda todo lo que no quieres separado. Como ya digo, había unos 2 kg (redondeé la cantidad con alguno que añadí de los que tenía en casa), con esta cantidad sale más o menos 1 kg. de tomate frito.

En una cacerola se echa un buen chorro de aceite de oliva, cortas los tomates en trozos grandes y añades una cebolla mediana en trozos. Aquí los puristas dirán que eso no es tomate frito si le pones algo más... pues seguro que no, pero a mi me gusta más con cebolla. A continuación añades 1  c. sopera rasa de sal y 1 c. postre rasa de azúcar y pones a freír a fuego fuertecito, que suelte el líquido.


Cuando se haya cocido un poco hay que bajar a fuego lento. Entonces le añado pimienta molida y un chorro de vino blanco, y que cueza removiendo de vez en cuando durante 1 hora más o menos. Sabrás que ya está hecho porque al remover y pasar la cuchara queda un caminito en el culo de la cacerola antes de que la salsa lo cubra todo otra vez, pero ten en cuenta que al enfriar, espesa. Ahora al chino.


Como ya he dicho más arriba, las semillas y la piel se separan bien así y queda la salsa con toda la sustancia abajo. Tened en cuenta que cuando parece que ya no queda nada, hay que dar alguna vuelta más para que salga toda la sustancia que todavía queda. Además es la que está más concentrada. Después puedes guardarla en tarros.


O congelarla. Pero si queréis envasar, tenéis que esterilizar los tarros y llenar hasta el borde para que no queden burbujas de aire que estropearían el producto. 

viernes, 26 de abril de 2013

La mariposa y el ganchillo

No es que a mi me moleste en absoluto, pero parece que el invierno se nos echa encima de nuevo. Yo soy de las que están encantadas con que llueva porque para sol, ya tendremos agosto. Así que ahora miro por la ventana y disfruto del momento.

Por fin he terminado otra tira de grannies de la mantita de Alejandro. Anoche mismo acabé de coserla al resto, todavía le queda para parecer una manta de verdad, pero con la disminución parece que veo luz al final del túnel.


Tampoco penséis que estoy cansada de la mantita, no es el caso. Pero sí me gustaría ir algo más deprisa.

Y me gustaría enseñaros la última obra de arte de mi pizquita.


Es una versión muyyyyy libre de la una manualidad que encontré en este precioso blog. Nuestra idea es hacer varias y preparar un móvil para colgar cerca de la ventana de su habitación y que "vuelen" con el aire que entra.

Por último, y ya me vale la tardanza, agradecer a M. de Mis siete palabras el premio que me concedió hace unos días. Como siempre, lo dejo aquí para que lo disfrutéis y compartáis todas vosotras.

Nos leemos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Como congelar alimentos inusuales

Parece que existe la creencia generalizada, a veces promovida por los medios de comunicación, de que hay ciertos alimentos que no se pueden congelar. ¿Pues sabéis qué? que muchos de ellos pueden congelarse. Aquí os pongo algunos ejemplos:

Huevos: nos ha ocurrido con frecuencia que, en verano las gallinas que cría mi padre en el pueblo, empiezan a poner como locas. Somos muchos de familia, pero aun así, hay veces que no sabes qué hacer con tanto huevo. 

Tan sencillo como batirlos, repartir la mezcla en cubiteras y congelar. Dos cubitos equivalen a un huevo.

Yemas: para evitar que espesen demasiado, añade 1/2 c. postre de sal (o 1 1/2 de azúcar si las vas a utilizar para postres) por cada 250 ml. (1 vaso) de yemas. Cubitera y a congelar. Un cubito equivale a dos yemas.

Claras: en este caso no es necesaria ninguna preparación especial. Una clara por cada cubitera.

Como utilizar huevos congelados: deja que se descongelen en la nevera un día antes de usarlos. Se conservan congelados hasta un año.

Leche: se congela en su envase original, pero ten en cuenta que hay que sacar parte del líquido para que se pueda expandir. Medio vaso por litro de leche, será suficiente. Descongela en la nevera y agita bien antes de usar.

Mantequilla: se congela en su envase original,y hay que dejar que se descongele en la nevera.

Plátanos: congela con la piel. Después lo único que tienes que hacer es  descongelar y pelarlo para utilizar en batidos o bizcochos. Verás que la piel se ha vuelto negra, pero eso no afecta a la calidad de la fruta para nada.

Apio: lava y corta en trozos del tamaño que gustes. Congela sobre una bandeja y guárdalo luego en una bolsa o tupper. Para utilizar: añádelo directamente al plato que estés cocinando.

Tomates: lava muy bien. Se congelan enteros y sin pelar. Una vez que se hayan congelado del todo, guarda en bolsas o tuppers.

Hierbas frescas: trocea. Después se colocan en cubiteras con una pequeña cantidad de agua. Para usar, sencillamente se añaden los cubitos al sofrito o plato que se esté cocinando.

Frutos secos: los puedes congelar con o sin cáscara en una bolsa o tupper.

Calabacines: lava y corta en trozos del tamaño que gustes. Mételos en agua hirviendo 3 minutos. Deja que se enfríen completamente y guarda en un tupper.

Manzanas: se pueden congelar enteras o a trozos, peladas o sin pelar. Aunque como no son mi fruta favorita, prefiero hacer compota con ellas. Tengo pendiente probar una receta de juego de sabores. Mientras tanto, si os animáis, arriba tenéis el enlace. Espero que la entrada os haya sido de utilidad.

Nos leemos.

Nota: todas las formulas de productos de limpieza o cuidado personal que publico en este blog, están probadas por mi y mi familia. A nosotros nos van bien, lo cual no quiere decir que sean buenas para todo el mundo, si te apetece probarlas, eres libre de hacerlo pero bajo tu propia responsabilidad. Un beso.

lunes, 22 de abril de 2013

Proyecto y casitas

Vaya, no me había dado cuenta de los días que habían pasado sin publicar nada. Pero es que la semana pasada operaron a mi suegra y hemos estado con la cabeza en otra cosa. Todo ha salido bien y ya está en casa, así que respiramos tranquilos.

La entrada de hoy va de patchwork, del cuadrado de las casitas que tan bonito me pareció. Y la verdad es que ha quedado genial, aunque me costó hacer y deshacer tres veces hasta conseguir que casaran las costuras.


Silvia me ha dicho que puedo empezar a plancharlo si quiero y estoy deseando. Por lo demás, hoy hemos dedicado la mañana a diseñar el proyecto de bolsa de labores de la que os hablaba el pasado lunes. En realidad, lo ha diseñado ella porque yo ni idea...


Lo cual me recuerda que tengo que comprar más papel milimetrado. Hemos elegido las telas que acompañarán a la elegida, porque en lugar de utilizarla toda, hemos recordado varias figuras y van a ir combinadas.  En fin... diréis que todo me parece muy bonito, pero es que la bolsa tiene muy buena pinta. Ya os iré enseñando.

jueves, 18 de abril de 2013

Primavera estival

Cuando fui a buscar a mi hijo al colegio ayer a mediodía, iba pensando en la cantidad de cosas que todavía tenía que hacer hoy. Estoy en plena limpieza de primavera y con este abril-junio que estamos teniendo, ya he sacado toda la ropa de verano y hay que lavarla. 

Tengo la inmensa suerte de vivir en un barrio donde estamos rodeados de jardines. Están en terreno municipal y los vecinos hace 40 años se pusieron de acuerdo para plantarlos, desde entonces disfrutamos de ellos. Y esta mañana, me he parado de verdad a disfrutar de la primavera de Madrid.




De los aromas de las flores o sus colores y como, de nuevo, los pájaros se dejan oir.



Aprovechar la floración de las lilas, mis flores favoritas, antes de que hayan desaparecido de nuevo. Y pasar cada día por su lado sin dejarme vencer por la tentación de arrancar un ramito, muy pequeñito, para tenerlas en casa también.



O enterarme de una vez como se llaman estas flores amarillas que huelen tan bien.


Para terminar descubriendo en el último rincón del jardín, allí en la umbría, una imagen que recuerda más al mes de septiembre que al de abril. O a un jardín de hadas.

No sé si será por todo esto, pero al volver a casa me he puesto a rebuscar entre mis telas, y al fin me he decidido por la que voy a usar en mi próximo proyecto de patchwork.


Me gustaría hacer una bolsa grande para sustituir a las pequeñas en las que transporto ahora todas las cosas cuando voy a clase. Tal vez le añada a Rosie como pieza central en uno de los lados.

lunes, 15 de abril de 2013

Si hoy es lunes...

...hoy toca patchwork. Concretamente el bloque número 4 que ya está terminado y listo para presentarse ante vosotras.


Con esta combinación me he convencido de que se pueden poner dos telas estampadas juntas y quedar preciosísimas como es el caso... o a mi me lo parece. Por cierto, la tela de las flores fue uno de los regalos del sorteo de Arish, ya veis que le estoy dando buen uso. El próximo bloque son tres casitas contra un fondo de cielo azul, es más complicadillo que los que he hecho hasta ahora. A ver si no me da mucha lata.

Y si tenéis un ratito, pasaros a echar un vistazo al blog de mi profe de patchwork Silvia. Tiene un montón de cosas bonitas e ideas originales

domingo, 14 de abril de 2013

Pastillas para el lavavajillas hechas en casa

En esta maravillosa mañana de domingo, he pensado que tenía que poner una entrada especial, de celebración de la primavera y de la vida en general... pero no se me ocurría nada, así que vamos a lo práctico y os cuento como hacer pastillas para el lavavajillas fácilmente y bien de precio. Como casi siempre en estos casos, la idea es de Jillee y yo la pongo en práctica y traduzco.

Hasta ahora venía utilizando este otro invento que me iba bien. Pero ya sabéis que soy naso woman y le faltaba el olorcito a limpio. Con las pastillas lo he conseguido y además los cacharros quedan igual de bien.

Hay que mezclar los siguientes ingredientes:

2 vasos de bicarbonato (quitagrasas y limpiador)
2 vasos de borax (limpiador y desinfectante)
1/2 vaso de sal común (reduce el efecto del agua dura)
1/2 vaso de vinagre blanco (une todos los ingredientes y es limpiador) 
15-20 gotas de aceite esencial de limón (antibacteriano, aroma)

Supongo que las que viváis en zonas donde el agua es blanda, no hace falta que añadáis la sal, pero en Madrid el agua lo es y yo lo he puesto de todas formas. 


Cuando tengáis esta textura (en un par de minutos de remover), repartir la mezcla en cubiteras de hielo. Yo recomiendo que las utilicéis sólo para este propósito.


Tenéis que presionar bien la mezcla para que las pastillas queden compactas y no se deshagan al sacarlas de las cubiteras. Pero no hagáis lo que yo, que me dejé la vida presionando la mezcla y luego las pastillas no me cabían en el compartimento del detergente del lavavajillas y las he tenido que deshacer para poder utilizarlas. En todo caso, una vez que hayáis llenado las cubiteras, tenéis que dejar que se seque bien la mezcla en ella durante un par de días poniéndolo al sol, o más (yo las dejé el doble) si el tiempo es frío.


Encima de la pastilla se añade un chorrito muy pequeño de fairy (o el fregaplatos que uséis) y se vierte 1/2 vaso de vinagre de limpieza sobre los cacharros sucios. Hacéis un ciclo normal de lavado y ya está.

Si os animáis a utilizarlo, ya me diréis que tal os va.

Nota: todas las formulas de productos de limpieza o cuidado personal que publico en este blog, están probadas por mi y mi familia. A nosotros nos van bien, lo cual no quiere decir que sean buenas para todo el mundo, si te apetece probarlas, eres libre de hacerlo pero bajo tu propia responsabilidad. Un beso.

viernes, 12 de abril de 2013

Pan de mono revisado

Desde antes de semana santa, llevaba una temporada que el cuerpo me pedía repetir esta receta. La preparé hace algún tiempo, pero tan solo puse el link a la página en inglés. Esta vez, aprovechando que tenía tantas ganas de volver a probarla y que, además, la he tuneado un poco, la pongo paso a paso.

Para el pan:

1/4 vaso de agua templada, 3 1/4 vasos de harina, 1 huevo grande, 1 c. postre de sal, 1/4 vaso de azúcar más una pizca para la levadura, 3/4 taza de leche templada, 2 c. soperas de manteca y 1 dado de levadura química (Mercadona).

Pon el agua y una pizca de azúcar en una taza, echa la levadura y remueve para que se vaya disolviendo. Deja reposar 5 m. Mezcla la manteca, la leche, el azúcar y el huevo en una fuente.


Si miráis bien, en la foto se pueden apreciar los 4 ingredientes juntos. Ahora engrasa un molde de los que tienen un agujero en el centro y una fuente mediana. 


Aclaración sobre el molde: estoy casi segura de que vale cualquier otro molde pero, casualmente, la receta original utiliza este y yo lo tenía, así que no he probado con ningún otro...

Una vez que la levadura se haya disuelto, añade al resto de ingredientes y mezcla todos bien con un batidor manual. Ve añadiendo la harina poco a poco y amasa a mano al final 5 m. Pon la masa en la fuente engrasada, cubre con un trapo limpio, ponla en un sitio calentito y deja que suba 20 minutos.

Para la cobertura:

75 g. de mantequilla derretida, 2 c. postre de canela y 3/4 vaso de azúcar moreno. Además necesitarás 2 plátanos cortados en rodajas, esta es la parte que añadí yo.

Pon la mantequilla en un plato hondo y el azúcar y la canela mezclados en otro. Ten a mano también el plato con las rodajas de plátano.


Haz bolas de masa y pásalas por la mantequilla primero y luego por la mezcla de azúcar y canela. Luego ve colocándolas dentro del molde, del mismo modo, ve poniendo el plátano. Cubre con plástico y deja que suba 1 hora. 


Pon en el horno a 190º C y hornea 30 m. Deja que se enfríe 15 m., desmolda y que termine de enfriarse (20 m.) en un plato.

Para el glaseado:

2 tazas de azúcar glas y 1/2 taza de leche

Mezcla los dos ingredientes y vierte sobre el pan.


Advertencia 1: si no eres muy de dulce, puedes ahorrarte el glaseado y está muy rico también.

Advertencia 2: totalmente adictivo, no digáis que no os aviso.

miércoles, 10 de abril de 2013

Blooms from the rose

Esta es la presentación en sociedad de Rosie.


Ya veis que se ha vestido para la ocasión y nos trae un regalito en forma de rosas  blancas. ¡Es un amor!


Lleva la falda del vestido cuajada de Algerian Eye, no sé como se llama este tipo de punto en español. El caso es que después de hecho pensé que debería haber utilizado un solo hijo, pero como el lino es tan tupidito, me dio miedo que se notara demasiado si los quitaba. 

El otro día os contaba que acababa de terminar un libro. El caso es que no me decidía a comenzar uno nuevo, me apetecía releer un clásico... pero no sabía cual. Y, creo que fue ayer, pusieron un documental sobre la autoría de las obras de Shakespeare y la polémica que existe desde hace 200 años. Parece ser que el candidato más popular a ser el verdadero autor de los escritos atribuidos a el bardo, es Christopher Marlowe

Al terminar el documental, yo que soy muy de conspiranoia, me dio cosica de pensar en todo el tema... y agarré el primer libro de Shakespeare que tenía por casa que, casualmente, resultó ser Romeo y Julieta.


Y he comenzado a releerlo, tan feliz sin pensar si el autor fue uno u otro. Porque es una obra maestra de igual manera

domingo, 7 de abril de 2013

Hanami

Aunque la mañana no era muy primaveral que digamos, nos hemos animado a acercarnos al Parque Juan Carlos I con unos amigos. Y es que hace unos días uno de ellos nos propuso ir a ver la floración de los cerezos japoneses del parque y, de paso, a correr la tortilla.


Esto que suena muy castizo, trasladado al país del sol naciente se llama hanami. Cuando amigos y familiares se reúnen a comer bajo la sombra de los cerezos en flor (Sakura).


Aunque el césped invitaba a ello, el día estaba algo frío, así que hemos decidido irnos a un olivar cercano, donde había un pequeño merendero. Que lo de sentarse en el suelo mojado a los 20 vale, pero a los tatantos puede ser trágico. 


Eso sí, el brindis final ha sido con sake. La experiencia muy buena y estamos deseando repetir para el año que viene.

jueves, 4 de abril de 2013

Los vampiros atacan de nuevo

Antes de ponerme a hacer los deberes con mi pizquita (hoy toca escribir, así que tendremos traca), os voy a contar el libro que he leído esta semana santa.

Lo comencé antes de irnos de vacaciones y, como ya se ve por el título de la entrada, va de chupasangres. Es la tercera entrega de las crónicas vampíricas, Vampire Diaries en su título original.



En esta entrega Elena Gilbert ha vuelto a la vida, aunque ha dejado de ser humana. Su amado Stefan tiene que dejar Fell Church y su hermano Damon aprovecha la oportunidad para convencerla de que es él a quien realmente ama. Pero la oscuridad se ha apoderado de la ciudad y Damon, siempre el cazador, se convierte en la presa. Una malévola criatura le posee y, lo peor, desea tanto a Elena como él mismo pero, ¿con qué ocultos propósitos?

Esta entrega no me ha decepcionado en absoluto. El personaje de Stefan totalmente rendido a los pies de su enamorada Elena, consigue gustar sin ser empalagoso. Ella, dejado ya atrás para siempre el papel de animadora de instituto, empieza a mostrar la mujer autosuficiente que será. Y Damon... ¡que decir de él! ¿por qué nos gustarán tanto los malos, malísimos? En resumen, para ser una saga enfocada a adolescentes y poco trascendental, me engancha cada vez más. 

1.- The awakening/the struggle
2.-The fury/the reunion
3.- Nightfall
4.- Shadow souls
5.- Midnight
6.- Phantom
7.- Moonsong
8.- Destiny raising



miércoles, 3 de abril de 2013

Hola, holita...

Buenas tardes, chicas. ¿Cómo ha sido la vuelta a la normalidad después de la vacaciones? Nosotros llevamos en Madrid desde el domingo, pero hasta hoy no he sacado tiempo para poder escribir una entrada.

Tuvimos un tiempo infame si pretendes estar de pingo en la calle y que el ñajo trisque a su libre albedrío. De nueve días, creo que paró de llover dos y cachitos. Pero me consuelo pensando que, al fin y al cabo, hace lo que tiene que hacer. Osea, llover.

Y parece que abril sí está siendo el de las aguas mil, espero que no nos deje con la miel en los labios.

En cuanto a Rosie...


... pues ya veis que a pesar de los buenos propósitos, no está acabada todavía. Pero como me llevé ganchillo, libro y demás... pues no me centré demasiado en ella. Error que pienso subsanar en lo que queda de semana.

Nos leemos