Y para terminarla bien, recetita de bizcocho muy otoñal. Y es que el pasado lunes hice un bizcocho de manzana y pasas y lo llevé a la oficina.
Es sencillito. Vertimos 300 cl. de aceite de girasol en una fuente grande y añadimos 270 g. de azúcar moreno. Batimos bien y vamos añadiendo 3 huevos, uno cada vez, batiendo tras cada nueva incorporación. 1 sobre de levadura en polvo y, poco a poco, vertemos 400 g. de harina. Removemos con frecuencia para que no se hagan grumos. 1 c. postre de canela, 2 manzanas (yo usé Starking) troceadas y sin piel más 100 g. de uvas pasas. Engrasa un molde y vierte la masa que veréis se ha vuelto bastante espesa, es normal, 1 h. a 180º C en el horno. Sale muy buena y, para que no os pase lo que a mi y se queden todas las pasas en el fondo, rebozarlas en harina. Una compañera me dijo que mejor meterlas antes unas horas en coñac, se hunden igual pero le dan vidilla al bizcocho.
Esta mañana me he llevado una agradable sorpresa. A mi correo había llegado un mensaje de Angie en relación con el SAL Romantique Sampler. Me ha dado este premio por terminarlo.
¿Es precioso o sólo me lo parece a mi? Muchas gracias Angie por el regalo que ha sido bordar este sampler... y por el premio, claro.
Por cierto, ya no nos veremos hasta el miércoles que me voy de puente. ¡Pasad mucho miedo!
28 de octubre de 2011
27 de octubre de 2011
SAL Romantique Sampler - terminado
Como decía el poeta, todo pasa y todo llega. Y, por fin, he llegado al final de este sampler.
Como siempre, me gusta poner mis iniciales y el año en que terminé de bordala. Esta vez he querido utilizar unas letras/números pequeños para que fuera el bordado lo que más destacase.
Como le decía a Angie esta mañana al enviarle la foto de la labor acabada, este sampler es muy especial para mi. Con el inauguré este blog, de hecho la primera entrada lo dediqué en parte a anunciar que había decidido bordarla.
La semana que viene la llevaré a enmarcar y, en cuanto la tenga, pongo foto por aquí.
Como siempre, me gusta poner mis iniciales y el año en que terminé de bordala. Esta vez he querido utilizar unas letras/números pequeños para que fuera el bordado lo que más destacase.
Como le decía a Angie esta mañana al enviarle la foto de la labor acabada, este sampler es muy especial para mi. Con el inauguré este blog, de hecho la primera entrada lo dediqué en parte a anunciar que había decidido bordarla.
La semana que viene la llevaré a enmarcar y, en cuanto la tenga, pongo foto por aquí.
26 de octubre de 2011
Halloween's night - enmarcado
Ha costado, se me ha hecho eterno y ya casi había desistido, pero al final lo conseguí. Porque esta labor fue muy satisfactorio bordarla, a pesar del error con el lino, pero como lleva botones no tenía muy claro que al enmarcarla quedara bien. Pregunté en un par de sitios donde no me aseguraron el resultado y, al final, lo llevé donde siempre y me dieron la solución. Hay un marco que hace como un escalón por dentro y así "salva" los botones. Yo creo que el resutado es bueno.
Por cierto, nos lo pasamos chupi adornando el marco con la telaraña y el farol. Y a las que me habéis pedido que enseñe la decoración de Halloween aviso que no es nada del otro jueves. La verdad es que como en Navidad nos liamos la manta a la cabeza y ponemos tantas cosas, no me apetecía preparar mucha parafernalia. Solamente pusimos unas pocas telarañas.
Unas figuritas de gelatina en las ventanas, aquí el fantasma que en la foto parece que está flotando en el aire, queda muy propio
Y, para terminar, una guirnalda la mar de chula de calabazas con luz que es la que más me gusta de todos los adornos.
Por cierto, ya veis que también el blog ha cambiado de imagen. Me gusta especialemente porque no es muy exagerado y además mantiene los colores de la estación otoñal. Besos
Por cierto, nos lo pasamos chupi adornando el marco con la telaraña y el farol. Y a las que me habéis pedido que enseñe la decoración de Halloween aviso que no es nada del otro jueves. La verdad es que como en Navidad nos liamos la manta a la cabeza y ponemos tantas cosas, no me apetecía preparar mucha parafernalia. Solamente pusimos unas pocas telarañas.
Unas figuritas de gelatina en las ventanas, aquí el fantasma que en la foto parece que está flotando en el aire, queda muy propio
Y, para terminar, una guirnalda la mar de chula de calabazas con luz que es la que más me gusta de todos los adornos.
Por cierto, ya veis que también el blog ha cambiado de imagen. Me gusta especialemente porque no es muy exagerado y además mantiene los colores de la estación otoñal. Besos
25 de octubre de 2011
Los avances y algo más
Si hubiera apurado un poquito más habría podido enseñaros la foto del SAL Romantique ya acabado, pero ayer terminamos tarde de decorar el comedor para Halloween y además estuvimos "dibujando letras". Alejandro ha comenzado a ver las vocales en el cole y está estusiasmado, así que improvisamos un cuaderno y estuvo demostrándome lo bien que dibuja la E.
Si todo se da bien, entre hoy y mañana la tendré terminada y os mostraré una foto de la labor completa.
Hace un par de semanas descubrí que habían abierto cerquita de casa una tienda de labores, así que decidí acercarme para echar un vistazo. Venden sobre todo abalorios para hacer todo tipo de bisutería, algo de lanas curiosas, telas originales, fieltro y materiales para patchwork. Pero también tienen un muestrario muy completo de hilos DMC, incluidos los metalizados y degradados, así como todo tipo de complementos de costura. Y lo que más me llamó la atención, unas preciosas sombrillas con encaje de Brujas (por encargo). Me llevé un hilo que necesitaba para la labor de arriba y un cutter rotatorio a un precio muy apañado en comparación con lo que había visto por ahí. Además me regalaron un pequeño neceser con forma de raja de sandía.
La tienda se llama A mi Stylo y su dirección es:
Si todo se da bien, entre hoy y mañana la tendré terminada y os mostraré una foto de la labor completa.
Hace un par de semanas descubrí que habían abierto cerquita de casa una tienda de labores, así que decidí acercarme para echar un vistazo. Venden sobre todo abalorios para hacer todo tipo de bisutería, algo de lanas curiosas, telas originales, fieltro y materiales para patchwork. Pero también tienen un muestrario muy completo de hilos DMC, incluidos los metalizados y degradados, así como todo tipo de complementos de costura. Y lo que más me llamó la atención, unas preciosas sombrillas con encaje de Brujas (por encargo). Me llevé un hilo que necesitaba para la labor de arriba y un cutter rotatorio a un precio muy apañado en comparación con lo que había visto por ahí. Además me regalaron un pequeño neceser con forma de raja de sandía.
La tienda se llama A mi Stylo y su dirección es:
C/ Vital Aza, 58
28017 Madrid
24 de octubre de 2011
Nueva adicción, el ganchillo
Bueno, pues finalmente sacamos tiempo y nos pusimos a ello. Oficialmente queda inaugurada "la colcha". Tras la experiencia del sábado, entiendo perfectamente que las mujeres se hayan reunido desde los albores de la humanidad (bueno, a lo mejor no tanto, sólo desde que se inventaron las mesas camilla) para hacer labores juntas. ¡Que felicidad!
He de decir que del gráfico original queda poco, aunque nos ha servido como guía para llegar al que vamos a hacer. Aunque en honor a la verdad, la que se ha trabajado el nuevo gráfico ha sido P. ella solita, que para mi es un meritazo. Otro cambio es que decidimos hacer cada pastilla en dos colores solamente.
Por cierto, acabo de caer que probablemente no sabéis ni de que estoy hablando. Se trata de una colcha cuyo gráfico ofrecía Cristina en esta entrada. El caso es que nos pusimos unos deberes mínimos que consisten en hacer 2 pastillas a la semana... pues ayer hice 4. Lo he cogido con estusiasmo, la verdad.
Y, ¡por fin!, tenemos tiempo otoñal. Está lloviendo y me encanta, aunque me temo que durará poquito. Os copio el poema Lluvia de otoño de Juan Ramón Jiménez. Es algo melancólico, pero muy bonito.
...El agua lava la yedra;
rompe el agua verdinegra;
el agua lava la piedra...
Y en mi corazón ardiente,
llueve, llueve dulcemente.
Esté el horizonte triste;
¿el paisaje ya no existe?
un día rosa persiste
en el pálido poniente...
Llueve, llueve dulcemente...
Mi frente cae en mi mano
¡Ni una mujer, ni un hermano!
¡Mi juventud pasa en vano!
Mi mano deja mi frente...
¡Llueve, llueve dulcemente!
¡Tarde, llueve; tarde, llora;
que, aunque hubiera un sol de aurora
no llegará mi hora
luminosa y floreciente!
¡Llueve, llora dulcemente!
21 de octubre de 2011
20 de octubre de 2011
¡Por fin, mermelada!
Concretamente de membrillo, naranja y cardamomo, pero... ¡lo que ha costado! Está increiblemente buena, eso sí, pero es laboriosa de hacer.
Para empezar, hay que preparar un zumo de membrillo. Limpiamos la fruta con un trapo para quitar la pelusilla, la lavamos, quitamos los rabitos y cortamos en cuartos. Tal cual, se ponen en una cacerola, cubrimos con agua y ¡a cocer a fuego lento!. Después de 1 hora, colamos con un colador normal y reservamos el agua. Volvemos a colar con el colador de tela y el zumo se deja reposar en un recipiente (ni metálico ni de plástico) en el frigorífico toda la noche.
Al día siguiente cogemos 1,3 kg. de membrillos, limpiamos la pelusilla, retiramos los rabitos y cortamos en cuartos. Después le quitamos el corazón, semillas y cualquier parte dura que quede. Los trozos se cortan en láminas finas. Reservar. Cogemos dos naranjas, las lavamos y cortamos en rodajas lo más finas posibles y ponemos en una cacerola grande junto con el zumo de 1 naranja y 250 g. de azúcar. Ponemos a cocer a fuego lento y, si vemos que se queda seco, añadimos zumo de membrillo. Cuando las rodajas de naranja estén transparentes, añadimos el membrillo, 1 c. de postre de cardamomo molido (¡huele de morirse!), 1/2 kg. de azúcar, el zumo de 1 limón y el zumo de membrillo que no hayamos gastado con la naranja hasta un total de 1/2 l. Así queda
Dejamos que hierva a fuego lento otros 30 minutos. Ahora hay que verterlo en un recipiente (ni metálico, ni de plástico), tapar con un trapo de algodón y refrigerar toda la noche. Al día siguiente se vuelve a poner en la cacerola y cocemos, se retira la espuma con cuidado, volvemos a dejar que cueza otros 10 minutos o hasta que veamos que espese.
Llegados a este punto, y aunque la receta original no lo dice, y cuando la mermelada ya está hecha, yo le di un pequeño "golpe" de batidora. No demasiado, lo justo para que las rodajas de naranja no queden enteras y no se vieran los trozos de membrillo. Pero si a vosotras os gusta con trozos... pues saltaros este paso.
Después solo queda hervir los tarros de cristal y empezar a envasar. Tratad de no llenarlos hasta el borde.
Y si todavía os apetece, podéis ponerle hasta una etiqueta bonita. Por cierto, para que luego salgan fácilmente al lavar los tarros, pegadlas con leche.
Esta foto igual no hacía falta ponerla, pero es que me encantan las tapas. Es una pena que no pueda haceros llegar el aroma que quedó ayer en mi cocina... ¡delicioso!
Para empezar, hay que preparar un zumo de membrillo. Limpiamos la fruta con un trapo para quitar la pelusilla, la lavamos, quitamos los rabitos y cortamos en cuartos. Tal cual, se ponen en una cacerola, cubrimos con agua y ¡a cocer a fuego lento!. Después de 1 hora, colamos con un colador normal y reservamos el agua. Volvemos a colar con el colador de tela y el zumo se deja reposar en un recipiente (ni metálico ni de plástico) en el frigorífico toda la noche.
Al día siguiente cogemos 1,3 kg. de membrillos, limpiamos la pelusilla, retiramos los rabitos y cortamos en cuartos. Después le quitamos el corazón, semillas y cualquier parte dura que quede. Los trozos se cortan en láminas finas. Reservar. Cogemos dos naranjas, las lavamos y cortamos en rodajas lo más finas posibles y ponemos en una cacerola grande junto con el zumo de 1 naranja y 250 g. de azúcar. Ponemos a cocer a fuego lento y, si vemos que se queda seco, añadimos zumo de membrillo. Cuando las rodajas de naranja estén transparentes, añadimos el membrillo, 1 c. de postre de cardamomo molido (¡huele de morirse!), 1/2 kg. de azúcar, el zumo de 1 limón y el zumo de membrillo que no hayamos gastado con la naranja hasta un total de 1/2 l. Así queda
Dejamos que hierva a fuego lento otros 30 minutos. Ahora hay que verterlo en un recipiente (ni metálico, ni de plástico), tapar con un trapo de algodón y refrigerar toda la noche. Al día siguiente se vuelve a poner en la cacerola y cocemos, se retira la espuma con cuidado, volvemos a dejar que cueza otros 10 minutos o hasta que veamos que espese.
Llegados a este punto, y aunque la receta original no lo dice, y cuando la mermelada ya está hecha, yo le di un pequeño "golpe" de batidora. No demasiado, lo justo para que las rodajas de naranja no queden enteras y no se vieran los trozos de membrillo. Pero si a vosotras os gusta con trozos... pues saltaros este paso.
Después solo queda hervir los tarros de cristal y empezar a envasar. Tratad de no llenarlos hasta el borde.
Y si todavía os apetece, podéis ponerle hasta una etiqueta bonita. Por cierto, para que luego salgan fácilmente al lavar los tarros, pegadlas con leche.
Esta foto igual no hacía falta ponerla, pero es que me encantan las tapas. Es una pena que no pueda haceros llegar el aroma que quedó ayer en mi cocina... ¡delicioso!
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