miércoles, 20 de noviembre de 2013

200 años de Orgullo y Prejuicio

Cada año, entre Halloween y Navidad, me gusta leer algún libro relativo a la vida y obras de Jane Austen. O, en este caso, releer una de sus novelas. Este año, como no podía ser de otra manera, ha tocado Orgullo y Prejuicio.



Fue la primera obra que comenzó la autora a la tierna edad de 21 años y, sin embargo, fue la última que descubrí y leí yo, pasados los 30. Puede que sea mi favorita, junto con Persuasión y Sentido y SensibilidadMisteriosamente, el suspense sobrevive a pesar de las repetidas lecturas de la obra. 



Y esta novela guarda también algunos misterios para mi:

- ¿Como puede ser que lectores de cualquier época, hayan deseado fervientemente el matrimonio de Elisabeth con Mr. Darcy o, con parecida pasión, el de Jane con Mr. Bingley?

- Más o menos todos los lectores de la novela estamos de acuerdo en que la madre de Elisabeth y Jane (estúpida, charlatana, interesada) es una de las mayores pesadillas literarias del siglo, ¿de qué manera Jane Austen hace de nosotros Mrs. Bennets al conseguir que nos comamos las uñas esperando un final feliz para sus hijas?

- Es más, ¿cómo podemos leer con naturalidad y sin escandalizarnos la manera en que Austen celebra "los amorosos efectos del vil metal"? En su mundo el dinero era un elemento vital y nos damos cuenta del horror que suponía para una mujer de su era, el no tenerlo. La respuesta puede ser simple empatía.

- Sigo sin comprender muy bien el desapego que muestra Elisabeth hacia sus hermanas menores en la obra. Sobre todo hacia Mary. Su falta de gracia y atractivo personal, su pedantería, la convierten en lo que hoy llamaríamos una "pringada", mientras que Elisabeth es la hermana que mola, la popular. Por tanto ¿cómo es que me cae tan bien?


En fin, todas estas dudas, preguntas y el misterioso atractivo que tienen para mi todas las obras de la señora Austen (sí, Northanger Abbey también, aunque Catherine Morland sea completamente idiota), seguirán sin tener respuesta y, aún así, seguiré releyendo las novelas año tras año.



6 comentarios:

Dezazu dijo...

Lo apunto para leer!!besos

Inés dijo...

Interesantes reflexiones.
Habrá que buscar hueco y releer.
Saluditos.

BLOGOSFERIA dijo...

Ví las pelis y me encantaron...!!me gusta en especial esa sensación de que el tiempo se ralentiza..de que cualquier pequeña cosa cobra importancia..
Besos!

Maria Cuenca dijo...

cuanta razon tienes,ante todo los intereses, me encanta este libro, un abrazo maria,

Chary Aceituno dijo...

Tienes razón estos libros se pueden leer siempre, que la tematica, perdura aun en nuestros días.
Besos guapa.
Chary :)

margal dijo...

Aunque mi obra preferida de JAne Austen es Persuasión, tampoco me importa releer sus otras obras, salvo Emma he sido incapaz de hacerlo.
Sobre tus cuestiones, supongo que al final en la vida da igual en que época estemos hay cosas que por cultura no cambian y ser guapa, poseer dinero y encontrar a tu principe azul es hoy por hoy tan importante como antes.

saludos