jueves, 24 de noviembre de 2016

The Brontes' Christmas

Hola chicas, bienvenidas a esta nueva entrada. Me he servido el último trozo de tarta de calabaza


para contaros como ha ido la semana. Por cierto, la receta aquí. La verdad es que este año pensé en innovar y hacer unos donuts o un bizcocho de calabaza, pero es que ya se ha convertido en una tradición y mi familia no quiere cambio.

El espíritu navideño ya ha llegado para quedarse. Y para organizar una Navidad relativamente tranquila, hace años tomé la costumbre de empezar a preparar cosas prontito. Tengo ya varios proyectos de reciclaje, pero lo primero que miré fue si tenía suficientes tarjetas navideñas. Como me faltaba alguna, hice una selección y aquí está la primera


No he preparado un tutorial porque me parece que se explica sola. Pero sí tengo  una palabra mágica que compartir con vosotras. PINTEREST. Lo complicado era elegir entre tantas ideas.


Tanto es así que, sin haberlo planeado, ya tengo otro proyecto (esta vez de reciclaje) para estas bolas de Navidad que, año tras año, se quedan en la caja sin colgar. En la próxima entrada espero tenerlo terminado.

Ya habéis visto que en las últimas entradas he compartido trocitos de poemas muy otoñales. Son  pedacitos preciosos que me voy encontrando en la web de vez en cuando. Esta vez me gustaría compartir con vosotras unas estrofas del único poema navideño escrito por alguna de las hermanas Bronte, concretamente Anna.

La música que amo - que provoca arrebatos tan divinos, 
apacigua la aflicción y vence el dolor.
incluso de este melancólico corazón mío -
es la que escuchamos en la mañana de Navidad
sobre las brisas invernales.

Se titula "música la mañana de Navidad" y es uno de los tesoros que he encontrado en el libro que aparece en la foto y que compré de segunda mano por un precio irrisorio.


Estos son los avances de mi Nantucket, ya veis que empieza a distinguirse la figura de la dama que espera en el puerto. No vuelvo a hacerle una foto de frente o, al menos, desde este ángulo porque se clarea la luz que le entra por detrás y no queda bonito.


¡Ah! y aquí la foto de mis gallinitas ya enmarcadas. Las enseño así porque en el pasillo de mi casa, donde ya están en la pared, hay muy poca luz.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Lunes de luna llena

Bienvenidos a mi gallinero


Por fin mis gallinitas tiene su labor terminada y ya están en la tienda para enmarcar. Quedarán preciosas sobre la puerta de entrada para dar la bienvenida a todo el que llegue a casa. Mirad que bonitas y sencillas las cenefas laterales.


Esta labor solo lleva siete hilos y el resultado es precioso, no puede ser más agradable de bordar. El único quebradero de cabeza que me dio fue que, como decidí traducir la leyenda al castellano, tuve que "inventarme" la g mayúscula.


Pero creo que no desmerece al resto.

En cuanto a los preparativos navideños de los que hablaba en la entrada anterior, lo único que he hecho es repasar uno de mis libros de cocina que me enamoró desde el momento que lo vi.


Ya veis por la cantidad de banderitas que tiene arriba que me he buscado trabajo para las Navidades de los próximo 5 años. De las muchas sabrosas ideas que contiene, lo primero que voy a probar es el glogg.


Si no lo conocéis os diré que es un vino templado y con especias. Nosotros lo probamos unas Navidades que lo trajo mi amiga Molly a la fiesta del árbol y nos encantó. En esta receta explica cual es la mezcla de especias que se le pone al vino, si os apetece probar es así:
  • 200 ml. de zumo de arándanos
  • 75 ml.de zumo de limón
  • 20 clavos 
  • 10 vainas de cardamomo ligeramente machacadas
  • 2 palitos de canela
  • 200 g. de azúcar blanca
Se colocan todos los ingredientes en una cacerola con 300 ml de agua, tapar y llevar a ebullición. Remover para que se deshaga el azúcar. Hervir a fuego lento durante 30 minutos y después colar la mezcla.

Este extracto se puede guardar en tarritos de cristal esterilizados hasta el momento en que vaya a usarse. Entonces se mezcla el vino que hayamos elegido (tinto), 250 ml de extracto, 150 g. de almendras troceads y 150 g. de pasas en un cacerola. Calentamos 10 minutos sin dejar que hierva y se sirve en vasos con cucharillas para poder "pescar" los frutos secos.

Y aunque la labor no es muy navideña...


He retomado Old Nantucket de LHN. Estaba olvidada en una de mis bolsas y buscando otra cosa me topé con ella hace unos días. No he podido resistir la tentación de bordar un poquito y me ha vuelto a enganchar.

Era otoño y por doquier piaban
las codornices entre las gavillas.
Y, como carbones vivientes, las manzanas
parecían abrasar las hojas caducas.

~Henry Wadworth Longflow~

jueves, 3 de noviembre de 2016

Nuevos comienzos




Vive en cada estación según llegue,
respira su aire, bebe su agua,
saborea su fruta.

~ Henry David Thoreau ~

No voy a seguir quejándome de como los días se me van, aunque se me vayan. Ni voy a sentirme mal por no aprovechar mejor mi tiempo, aunque no lo aproveche como debería. Es tiempo de tomar decisiones importantes en mi vida, de soltar lastre y dejar hueco para cosas nuevas. Voy a abrir las ventanas, que entre aire nuevo. Renovar.


El fin de semana pasado, justo antes del puente, estuvimos en la boda de un primo de mi marido en Murcia. Aparte de lo bien que nos lo pasamos, de lo que bien que comimos, lo que bailamos... me gustaría ser capaz de poder trasmitir lo especial que fue la ocasión y como los novios fueron capaces de crear una atmósfera mágica y llena de momentos especiales. Felicidades chicos, que seáis muy felices siempre.


Iván - Sonia
22-10-2016

La semana pasada celebramos en casa una fiesta de Halloween para mi hijo y sus amigos. Lo pasamos en grande organizando y buscando ideas para decorar la casa. Hubo algunas que funcionaron muy bien.


Si, habéis contado bien, quince niños muy motivados y tremendamente activos. La jaqueca de después da fe de ello. Aquí os dejo una foto más cercana para que veáis los detalles


También hubo ideas que no fueron demasiado bien y tuve que abandonar, como la de las manzanas de Pesadilla antes de Navidad, pero al final de eso se trata. De probar cosas divertidas y quedarte con las que te vayan bien.

Y aunque tarde ya para este año, por fin terminé el espantapájaros de Halloween.


Quería terminarlo como un adorno de puerta y que no pesara mucho, así que aproveché lo que me sobró de las bandanas de las calabazas de la anterior entrada para la parte de atrás.


Creo que queda rústico y muy propio por la temática del bordado. En cuanto a los detalles, le añadí un botón con forma de calabaza que me sobró de otro bordado.


Y por la parte de abajo un trocito de cinta de ganchillo en marrón.


Y a partir de mañana mismo comienza la cuenta atrás para la Navidad. Estoy deseando ponerme con los preparativos.


lunes, 17 de octubre de 2016

Me han dado calabazas

Chicas, como se pasa el tiempo. Me encanta el mes de octubre y se me está escapando de las manos. Casi empezaría a preocuparme, pero entonces miro por la ventana de mi salón, veo la lluvia caer y respiro profundamente. En ese momento me pregunto "¿pero lo estás disfrutando?", y la respuesta es "taaaaanto".

Una de las cosas con las que me estoy divirtiendo es preparando decoraciones de Halloween, concretamente una que tenía en la cabeza desde hace ya tres años. La primera vez que lo vi fue en el blog de Hamptons SC, luego he visto diferentes versiones y, tengo que decir, que cuando me decidí a poner las manos a la obra, terminé haciendo un batiburrillo de todas las versiones que he visto en este tiempo en Internet. 

¿Comenzamos?

Materiales:

Bandanas de colores
Cordel
Relleno
Lana del mismo color que la bandana
Aguja lanera
Tijeras

1.- Colocamos la bandana estirada sobre una mesa con la parte del revés mirando hacia arriba. Doblamos de un lado y después de otro haciendo que se solapen en el centro.


2.- Ahora cogemos el córdel, cortamos cuatro cabos un poco más largos que la bandana y los atamos juntos. Colocamos la cuerda de 4 cordeles por dentro de la tela, en el centro y estirada.
 

3.- Ahora cortamos otro trozo de cordel, lo suficientemente largo para poder atar el extremo de la bandana por donde asoma los cuatro cabos y que no se escape al darle la vuelta. Enhebramos la aguja lanera y cosemos la abertura lateral de arriba abajo.


4.- Damos la vuelta a la bandana y comenzamos a rellenar a nuestro gusto. He hecho tres calabazas (naranja, verde y morada) y cada una tiene un tamaño, no quería que quedasen exactamente iguales.


5.- Una vez que tiene la forma que deseamos, sujetamos la boca con una mano y con la otra vamos subiendo los cordeles y enrollando cada uno alrededor de ella para cerrarla y que no se salga el relleno. Aprovechad para mantener el cordel tirante y que marque la tela, así parecerán los gajos de una calabaza.


6.- Como sobraba demasiada tela por arriba la corte y dejé suficiente cordel colgando para que simule los tallos de una calabaza de verdad.


Me gustaría poner una foto de como ha quedado el mueble de la entrada, pero hay cero luz natural y las fotos no salen bien. Para que os hagáis una idea, es algo así:


Sin la corona y con mis calabazas de trapo en lugar de la natural.

Ahora que tengo este proyecto terminado, voy a volcar todo mi tiempo en terminar el espantapájaros.


Deseadme suerte y seguid disfrutando de octubre.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Un momentito para saludaros

Ha comenzado ya el mes de octubre y se nos acabe el año 2016. Hay que hacer balance, ver los proyectos que teníamos para este año, lo que hemos hecho, lo que no... o relajarse y disfrutar de lo que queda. A gusto de cada quien.


Viendo la fecha de la ultima entrada, me doy cuenta de que han pasado... demasiados días. Pero ya sabéis que hay semanas (meses, años) que se ponen cuesta arriba y casi no he podido coger ninguna de las cositas que tengo empezadas. Como además cuando podía hacerlo era muy tarde y la luz no era buena, me he decantado por recuperar una labor antigua de ganchillo que es  la historia de nunca acabar.



Desde que la comencé ha sido colcha de mi cama, echarpe para los pies de mi cama también, mantita para el sofa... creo que hasta que no la acabe no volveré a hacer planes para ella.

Pues entre los primeros exámenes de mi hijo, cursos de mi marido, reuniones de los scouts, del AMPA del cole, visitas de amigas... me ha dado tiempo a blanquear almohadas.


Antes


Y después. 

Son las almohadas viejas de mi cama que hemos cambiado hace poco. Ya veis que tenían un color... pero el caso es que estaban relativamente bien, así que decidí hacer unos cojines para la cama. De la fórmula que veis en el enlace de más arriba, no le puse borax porque se me había acabado, pero a mi me parece que han quedado muy bien.

También he limpiado la tapicería de la silla de la habitación de mi hijo que, al parecer, encuentra mucho más aliciente en enguarrinar el asiento con los rotus que dibujar en un papel


Antes


Y después.

El problema aquí ha sido que la tinta del rotulador ha calado hasta la goma espuma de debajo y no sale del todo. Pensé en utilizar algún limpiador natural de internet, pero todos llevan amoniaco y temía que se comiera el color. Así que compré esto


Es un producto de Mercadona y el resultado ha sido bueno, aunque funciona mejor en las manchas negras que en las rojas, que no han salido del todo.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Acabar y volver a empezar

Teníais razón chicas, la tarta estaba tremenda. Ha aguantado todo el fin de semana, hasta que ayer a la hora del café se despidió a lo grande. La recordaremos con deleite, hasta que hagamos la próxima.

Cada año por el mes de septiembre tengo una visita obligada al pueblo. La excusa es coger moras, higos, uvas... pero la realidad es que allí mejor que en ningún sitio le doy la bienvenida al otoño y me despido definitivamente del verano.


Esta vez lo he hecho leyendo o, más bien, releyendo uno de mis libros favoritos sobre la figura de la escritora Jane Austen. Y en un huequito que saqué, me decidí a traducir un pequeño poema que, para mi, es una declaración de intenciones y espero os guste:

Doy la bienvenida a la energía otoñal en mi vida.
El otoño es un tiempo de transformación y reflexión.
Como las hojas cayendo de las ramas,
mi vida fluye y cambia en paz
siempre en el momento adecuado.

Me tomo tiempo en otoño para pensar en mi vida
y ver hacia donde voy. Tengo una visión clara de
los cambios que tengo que hacer para seguir creciendo
y dar lo mejor de mi misma.

Disfruto del clima más frío y los cambios de color
por los que pasa la Naturaleza. Esta es la estación
de la calidez y la gentileza. Un reflejo de mi yo interno.

Agradecida me desprendo de todo lo que no me sirve
y dejo espacio para nuevas bendiciones.

Y, ¡POR FIN! acabé el cojincito. Aunque en realidad, por un error de cálculo, es un cojín de un tamaño considerable. Por ello no me vale para la cajita, pero va para mi cama.


De propina acabé el otro y, este si, va para la caja. Decidí añadirles unos botoncitos, en el grande unos recuperados de una prenda de la que me deshice hace mucho. Y en el pequeño, unos muy country que contrasten un poco.


La tela de detrás es de la marca Moda Fabrics, con fondo blanco roto y el estampado en azul marino.


Ahora toca decidir cual será el siguiente proyecto de cojincito. He sido incapaz de decidir entre estos tres diseños.


El bolso me gusta y, además, lleva gustándome hace mucho tiempo. Pero es muy grande y no quiero que me pase como esta última vez.

Las llaves antiguas me encantan, de hecho todavía guardo la llave original de la antigua puerta que había en mi casa del pueblo. Me parece en exceso simple y quería hacerlo como llavero...


Y este es el que más me llama, las casitas son mi debilidad. Pero creo que será una decisión de última hora.

Por cierto, todos los gráficos que pongo aquí los he ido descargando  a lo largo de los años de diferentes páginas/blogs de labores. Me resulta imposible recordar de donde saqué cada uno por lo que no puedo mencionar a los autores. Si alguien los conoce, agradeceré que me lo haga saber. Por otro lado, si alguien piensa que no debo publicar una copia en mi blog, solo tiene que decirlo y lo borraré.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Las violetas, esos recortes del cielo

Llevamos un par de horas de otoño y ya se notan los efectos. Han comenzado a caerse las hojas, huele a caldo de cocido en la escalera de mi casa y ya hace fresquito para ponerse la rebeca. O a lo mejor es cosa mía y sigue haciendo calor, pero de ilusión también se vive...

Lo que tengo claro es que con la llegada del otoño (aunque solo sea de forma nominal), se abre la temporada del ganchillo.


Este es el proyecto que se quedó parado cuando comenzó a hacer demasiado calor y que estoy deseando retomar. Se trata del CAL Sofie Universe que inicié a primeros de año, que me ha proporcionado no pocas satisfacciones y con el que he podido darme cuenta que esto de ganchillo se me da mejor de lo que imaginaba. Si por un casual os apeteciese tejerla, os dejo aquí el enlace donde podéis descargar los archivos en castellano.

En una de las salidas a tomar café con amigas, estuvimos en El Salón les Fleurs donde probé una tarta de violetas que me dejó impactada. Desde entonces tenía ese pastel metido en la cabeza, incluso compré la pasta de violetas para hacerla, pero no veía el momento. Hasta ayer.


¡Tachaaaan! La cobertura podría haber quedado algo más uniforme, pero por lo demás estoy muy contenta con el resultado. En cuanto a la receta, la saqué de este blog, aunque he visto un pequeño error. Cuando dice al principio que hay que mezclar todos los ingredientes secos, se tiene que dejar fuera el azúcar para batir más tarde con la mantequilla, yo no lo hice y me costó bastante conseguir la consistencia deseada.


Y estos son los avances en la labor del gallinero. Ya no aguantaba más ver las frases inacabadas y mi objetivo era terminarlas. Conseguido. Creo que la próxima vez que os hable de esta labor será para enseñárosla acabada.

Bueno chicas, me encanta vuestra compañía, pero he encontrado otra mejor.


Aunque creo que me estoy tomando demasiadas confianzas.