martes, 19 de julio de 2016

Un amor tardío

En plena ola de calor y tras un día de piscina, aquí estoy otra vez para hablaros de un libro de ganchillo que me enamoró a primera vista.


En el titulo de esta entrada hablo de un amor tardío porque descubrí la pasión por el ganchillo tarde. Hace unos 4 ó 5 años y gracias a mi amiga Molly. Antes había tenido algún escarceo, cosas sin importancia, pero al descubrirlo tuve claro que necesitaba una buena base e información sencilla pero fiable. Y lo encontré en este libro, aunque mentiría si dijera que los tonos naturales y neutros de su portada y fotos interiores no tuvieron nada que ver en la elección 


Además de una completa guía de puntos, materiales, medidas, tensiones, etc, el libro contiene 20 proyectos que van desde cojines a fundas de tablets u ordenadores, collares, chales, alguna manta (¡mi debilidad!)


O incluso mitones y cuellos calentitos para el frío seco del invierno madrileño. Tan buena pinta tenía que no me resistí a tejerme uno. Aquí tenéis la foto del diseño original y mi versión en azul, utilizando un resto de lana merino que tenía por casa y puff stitch.


Por si no conocéis el punto, os dejo un tutorial de youtube aquí. Perdonad que sea en inglés pero al buscar un tutorial en castellano, he visto que el equivalente es el punto piña, pero al observar con más detenimiento me he dado cuenta que en realidad los tutoriales enseñaban a hacer el punto popcorn o punto palomita. 

Hace unos días pasamos la tarde en casa de una amiga y por fin pude hacerle una foto a la bolsita que le regalé para que guardase sus cartas.


Fue el primer intento de este tutorial, que tuve que rematar como pude porque me salté un paso. Tenía ganas de enseñároslo, sobre todo porque me pareció como la vida misma. A veces las cosas no salen como planeamos pero la improvisación tampoco está tan mal.

Y por último, deciros que con estos calores y como se aproximan fechas de vacaciones, las entradas en el blog serán más espaciadas, ya veis que esta vez he tardado más en publicar. En octubre, pasada la locura del comienzo de curso, volveré a la frecuencia habitual. Nos leemos.

lunes, 11 de julio de 2016

Historia de un antojo... y una boda

Más bien debería llamarlo la obsesión. Porque desde que probé la tosta de queso de cabra con mermelada de higo de la que os hablaba en esta entrada, no pude sacármela de la cabeza.

Y tanto me obsesioné, que en cuanto que vi las brevas en el mercado, compré 3 kilos y puse manos a la obra. Este es el resultado.



Pero a ver, que me adelanto. Para llegar a esto, primero tuve que preparar la mermelada de brevas con mistela (moscatel) y piñones.

Después de lavar 2 kg. (dejé uno para comer en crudo, que nos encantan) de brevas y quitarles el rabito, se trocean y colocan en una fuente con 1 kg. de azúcar, 450 ml. de mistela y el zumo de 1 1/2 limones.


Para las mermeladas yo sigo la regla de 1/2 kg. de azúcar por cada kilo de fruta. En las recetas francesas ponen menos, en las americanas ponen más. Yo sigo la receta de las abuelas de mi pueblo que nunca me falla.

Se cubre la fuente con un paño de cocina limpio y se deja macerar media hora. Vierte la mezcla en una cacerola y lleva a ebullición, mantén a fuego lento unos 10 minutos. Vuelve a poner en la fuente, que se enfríe y a la nevera cubierta toda la noche.


Al día siguiente volvemos a poner la mezcla en la cacerola y hervimos a fuego medio/alto durante 8-10 minutos, removiendo despacio pero sin parar. Por último, añadimos los piñones, hervimos un poco más y guardamos en tarros de cristal esterilizados.

He de decir que hice esta mermelada hace un mes, saqué unos cinco tarros y nos queda uno. He regalado un par, pero esta vez ha volado.

El sábado se casó mi hermana pequeña Patricia. Después de quince años de relación y dos niños maravillosos, se decidieron a dar el paso. Ahí a lo loco, un salto sin red... pero les queremos igual. Ya os imaginareis que es broma.

Fue una ceremonia preciosa y muy emotiva que ofició nuestro padre. Como alcalde ha casado a cuatro de sus cinco hijos (os podéis imaginar la presión sobre el que queda), y desde la primera palabra que pronunció quedaron dos cosas claras, lo emocionado que estaba y que conseguiría emocionarnos a todos los presentes.

De nuevo enhorabuena hermanos, nos vemos en Torremocha.


Patricia - Alfredo
9-7-2016

martes, 5 de julio de 2016

Sweet Flowers - avance

Ya tenemos aquí a julio, hay que refrescarse para poder sobrellevarlo y comenzar a disfrutar las vacaciones, el que las tenga.


Este mes tan veraniego ha comenzado intensamente para mi, con celebraciones varias, noticias inesperadas y nuevos propósitos personales. Además del periodo de adaptación por tener a mi hijo en casa tantas horas debido a las vacaciones del colegio.

Para mantenerle entretenido con este calor, hemos tenido que estrujarnos las neuronas. Pero al final los clásicos siguen funcionando: piscina, terracitas, rutinas... y helados.


O más bien sorbete, de sandía como veis en la foto. Azúcar, zumo de limón y miel. Desempolvar la heladera y receta de este estupendo libro.



La autora es americana y tiene su propia cadena de heladerías en EE.UU. (Jeni's Splendid Ice Creams), La receta de helado de queso de cabra es espectacular.

Pero hoy toca poneros al día del Sweet Flowers Sampler.



El mes pasado me di cuenta de lo poquísimo que había adelantado y decidí ir fijándome objetivos. Para el mes de junio era hacer la cenefa lateral en gris (conseguido) y deshacer toda la flor de arriba (no conseguido). Soy una bordadora rápida y me pareció un objetivo asequible, pero no tuve en cuenta que el trabajo de deshacer es lento, tedioso y desagradecido.

Para el próximo mes quiero deshacer lo que queda de las flores y bordar la de arriba. Con estos calores, no es mucho pero no me comprometo a más.

jueves, 30 de junio de 2016

Un gusto por lo medieval

Junio se nos va, chicas. Y se despide con muchísimo calor, aunque sea lo normal en esta época.

Hoy quiero enseñaros mis avances del cojincito que comencé hace unas semanas y del que os hablaba en esta entrada.


Está siendo muy agradable del bordar, en gran parte por el lino que estoy usando, que es un resto del que utilicé en su día para bordar el cuadro recordatorio de mi boda. Además se me ha ocurrido la idea de añadirle unos botones.


Ya he hecho una preselección, de cada uno de la foto tengo varios. Todavía no he decidido si pondré todos iguales o un mixto, iré probando.

Y aquí la tela de detrás.


Me parece que le irá bien, pero pasará como con los botones. Cuando tenga el bordado terminado, iré probando.

Esta mañana la hemos pasado con mi amiga Noelia, ha estado malita y queríamos ver como seguía. Y fijaros que regalazo me ha hecho.


Nos representa a mi hijo Alejandro y a mi, es obra de Paloma, la artista que nos regala su creatividad bajo el nombre de Mollygami. Un poquito más cerca.


Los papeles son artesanales y la técnica de doblado de papel, sencillamente impecable. Además del montaje de las figuras que tiene su misterio y porque.

Mañana mismo le busco un lugar de honor.

lunes, 27 de junio de 2016

Un final es un nuevo comienzo

Buen lunes post electoral, espero que ayer fuérais a votar... 
y disfrutarais de las cervecitas de después.

Ayer por la tarde di las últimas puntadas a la bolsa de la que os hablaba en esta entrada. Ha sido un proyecto muy satisfactorio, porque solo había hecho otra bolsa con ese tutorial y me dio bastante guerra. Esta vez ha ido todo como la seda.


Así queda abierta.


Y así cerrada. Me gusta más.


Esta es la tela que va por dentro, elegí telas con colores parecidos de algodón americano, pero no recuerdo la marca porque las tenía desde hace bastante tiempo. La voy a usar para guardar la ropa interior cuando vaya de viaje y SEGURO que haré más.

Y ahora os dejo que voy a dar una vuelta por vuestros blogs. Llevo días sin pasarme.

jueves, 23 de junio de 2016

Todo está en los libros

Hace ya unos días que tenía ganas de preparar una entrada sobre libros y, como he esperado tanto, me ha salido una larga no sobre un libro, sino tres.



El primero, La chica del tren, lo que podríamos llamar la típica lectura veraniega. Ligera, sin pretensiones, con una pizca de suspense, algo de sexo... Me costó engancharme al principio, también puede ser porque estaba releyendo uno de los libros de la saga Cazadores de sombras y saltar de un genero al otro parecía complicado. El caso es que ando por la mitad y está empezando a costarme cerrarlo.


Uno de los libros de ganchillo de mi colección, este genérico sobre mantas. Tengo dos mantas pendientes de terminar y me he propuesto no empezar ninguna otra hasta terminar al menos una. Ya la tengo elegida, aunque sea difícil.


Este es precioso y, como todas las mantas del libro, puede utilizarse también como echarpe.


 La combinación de colores de esta me parecen ideales para la habitación de un bebé o niño pequeño.


Este modelo aparece como cortina o visillo en el libro, pero yo creo que quedaría genial incluso como un adorno de pared.


En mi luna de miel estuvimos en Irlanda y uno de los sitios que visitamos fueron las Islas Aran. Allí son muy típicos los sueters de lana en color natural con un patrón que se repite en el pecho. Pues inspirado por este tipo de patrón, os muestro la última manta de la selección. Aunque parezca punto es ganchillo y nunca he probado este tipo y me encantaría asumir el reto.


Sé que se han puesto de moda los libro para colorear... y yo me he dejado llevar esta vez. Si no lo conocéis os diré que se trata de un libro precioso, pero precioso de verdad. He comenzado a colorear uno de los modelos que trae, pero creo que durante estas vacaciones le podré dedicar más tiempo. Mientras tanto he pasado muy buenos momentos ojeando las páginas e imaginando que combinación de colores utilizaría en cada uno. Ya os contaré este otoño

domingo, 19 de junio de 2016

Bienvenidos a mi gallinero

Domingo, verano, calor...


...té  helado, ¡aaaaahhh!

Este fin de semana previo a las vacaciones de verano escolares, lo dedico a desansar y recuperarme de la fiesta de fin de curso del colegio. Hice tantos bocadillos, reparti tantas chuches y regañé a tantos niños díscolos que he necesitado un par de días para recuperarme. Pero nada de perder el tiempo.



Cada vez me gustan más los diseños de Tra La La. Es asombroso como con tan solo siete colores, el efecto GUAAAU pueda ser tan grande. Supongo que se llama talento.


La sencillez es casi minimalista, da gusto bordar estas cenefas de flores porque no cansa, no se hace repetitivo.


Me encantan los coloretes, dan ganas de pellizcarlos como hacen las abuelas.


Hubiera querido terminar la palabra Bienvenidos, para que al menos vierais como quedaba en castellano, pero no me ha dado tiempo. De hecho creo que si no llevase un mes de junio tan ajetreado hubiera acabado ya el diseño, porque se borda rápido, A ver para la próxima.