martes, 17 de mayo de 2011

Pan de cebollino y queso cheddar

Creo que a estas alturas ha quedado bastante claro ya que me gusta cocinar, básicamente porque me gusta comer bien y moderadamente saludable. Pero si hay algo que me maravilla y que he descubierto hace muy poco tiempo, es hacer pan. Me parece como cosa de magia que esa masa blanducha y de color desvaído se convierta en un pan crujiente y dorado. Aunque los dos primeros intentos fueron poco gratificantes porque la masa no subió bien en el horno, perseveré... para mi merece la pena el esfuerzo.

Aquí os dejo una receta que encontré trasteando en Internet y foto del resultado. Para chuparse los dedos.


1 dado de levadura química (la de Mercadona va genial, pero si usais otra marca son 25 g.)
Agua templada (no pongo cantidad porque va a ojo, según la pida)
500 g. de queso Cheddar rayado
75 g. de cebollino cortadito
50 g. de mantequilla (no margarina, por favor)
30 g. de azúcar
1 1/2 c. de postre de sal
1 c. de postre de tomillo
1 kg. de harina (cantidad orientativa)

En un vasito pon un poco de agua caliente, una pizca de sal y la levadura. Deja 5 minutos que se disuelva. En una fuente grande pon el queso, el cebollino, la mantequilla (cortada en trocitos), el azúcar, la sal, el tomillo y 750 g. de harina. Mezcla todo bien, remueve la levadura en el vaso para comprobar que está totalmente disuelta y viértela,  empieza a añadir agua. Para comenzar mezcla con una cuchara porque la masa resultante es muy pegajosa y si tienes que coger algo con las manos lo pones todo perdido.

Cuando la masa esté más "tiesa", ponla en una superficie enharinada y amasa durante unos 8 minutos. Colócala en una fuente engrasada (con aceite de oliva), dándole una vuelta para que tenga aceite por arriba también, cubre con plástico de cocina y deja que descanse 1 hora en un lugar cálido, verás que dobla su tamaño.

Vuelve a amasar un poco y ahora puedes o bien hacer dos panes, o congelar la mitad de la masa (envuelta en papel de aluminio resistente) y usar la otra mitad. Colócala en el molde engrasado y tapa con plástico, deja que suba otra media hora. Por fin, hornea a 180º unos 40-45 minutos o hasta que se dore. Saca del molde enseguida y deja que se enfríe sobre una rejilla

2 comentarios:

Paloma dijo...

Como veo que mi comentario ha desaparecido te lo vuelvo a dejar. Que habrá que probar a hacerlo porque tiene una pinta estupenda, pero me parece a mi que con eso de que publicas recetas tienes ya excusa para no hacernos las recetas en directo... no se yo

Entre puntadas e hilos dijo...

¡Que no, mujer! Lo que pasa es que siempre he pensado que cuando descubres algo bueno hay que compartirlo. En público me comprometo a que la próxima vez que vengas a casa hagamos uno juntas