martes, 26 de abril de 2011

Las torrijas de Javi

De vuelta de las supervacaciones de Semana Santa, sólo puedo decir que las he disfrutado intensamente, a pesar de no hacer gran cosa además de vaguear. Aunque, ahora que lo pienso, también he estado ocupada. Para empezar, hicimos "habitable" nuestra habitación en la casa del pueblo, aunque queden proyectos pendientes, sobre todo de restauración. Además, acabé el libro de Alan Bradley que me había llevado. Me dio tiempo también a preparar una tarta helada de Oreo para la celebración del cumpleaños de mi padre, aunque este año no hicimos torrijas. Terminé la etapa que tocaba del bordado Romantique Sampler y le dio un buen empujón a Crystal Christmas, pero no toqué el marcapáginas de TW. Socialicé con gente con la que coincido casi de año en año, pasé gran parte del día buscando a mi hijo que se perdía con sus amiguitos en cuanto daba media vuelta, peleé con él para que se bañara, sonara los mocos, no se metiera en el agua, no dijera palabrotas, no comiera tantas chuches, se acostasé de una vez porque los papás necesitaban descansar... y tendré que seguir peleando con él ahora que hemos vuelto a Madrid para civilizarle de nuevo. Pues va a ser que sí he hecho un montón de cosas.

Aunque como ya he dicho, este año no hemos hecho torrijas, aquí os dejo la receta de las que prepara mi marido (las mejores del mundo, por supuesto).


PREPARATIVOS PREVIOS:

Nosotros utilizamos pan de barra comprado 2 días antes de hacerlas y guardado en bolsas de plástico para que quede revenido. Antes de empezar hay que hacer un "jarabe" con 1 l. de agua y 1/2 kg. de azúcar. Se pone el agua al fuego y se añade el azúcar, removemos constantemente hasta que se disuelva toda. Se deja enfriar. En una fuente honda mezclamos 1 l. de leche con 2 huevos batidos, reservamos. Por último mezclamos azúcar y canela en otra fuente y reservamos.

PREPARACIÓN

Ponemos aceite de oliva en una sartén a fuego fuerte. Mojamos las torrijas en el preparado de leche y huevo y se fríen. Sacamos del aceite, escurrimos y las bañamos en el jarabe. Volvemos a escurrir y las rebozamos en la mezcla de azúcar y canela. El grosor dependerá de la consistencia del pan, pero nosotros solemos hacerlas de unos 2 cm.

Ahora que leo la receta, me están dando ganas de hacerlas... ¡no, este año que había sido buena!

1 comentario:

Paloma dijo...

Aquí era donde quería hacer yo el comentario. Que no me engañas, que aunque me des la receta seguiré reclamando las torrijas de Javi :P