5 de diciembre de 2012

Un regalo diferente

Esta mañana he ido a arreglar los trámites del paro. Ahora ya sé con qué cuento cada mes y, sobre todo, he quemado otra etapa burocrática. A partir de mañana, ya puedo considerar de verdad que estoy de vacaciones de Navidad.

Hoy os voy a enseñar el regalo que les hice a mis amigos cuando vinieron el domingo a echarnos una mano en la decoración de nuestra casa. 


Otros años les compraba algún adorno navideño que me gustase y lo acompañaba con una Christmas. Pero por el mes de octubre vi esta estupenda idea en un blog (no recuerdo cual). Se trata de un tarro relleno con los ingredientes que, mezclados, preparan un brebaje chocolateado y celestial. Las cantidades, como sigue:

190 g. de azúcar blanca
250 g. de cacao en polvo
375 g. de leche en polvo
250 g. de perlitas de chocolate (en este caso, era chocolate sin leche)
2 cucharadas soperas de caramelos de menta pulverizados (los mentolín de toda la vida pasados por la batidora, quedan pulverizados).

Es importante que vertáis los ingredientes (menos las 2 últimas capas) con un embudo, para conseguir el efecto de capas. Si utilizáis todo el contenido del tarro, tenéis que verterlo en 1 l. de leche y calentar mientras removéis sin parar hasta que se derritan todos los ingredientes. Si sólo queréis una tacita, entonces hay que remover los ingredientes dentro del recipiente y utilizar como un cacao en polvo cualquiera... un par de cucharaditas, remover y beber. ¡Riquísimo!


4 de diciembre de 2012

Arbolito navideño

Tengo a mi hijo en casa con un estupendo constipado y por primera vez en mucho tiempo, no me siento culpable por tener que llevarle al cole hasta arriba de apiretal para asegurarme de que no le subía la fiebre mientras yo estaba trabajando para llevar un sueldo de supervivencia a mi casa. Comienzo a entender a todas aquellas personas que me decían que viera la parte positiva de lo que me había ocurrido.

Por suerte, lo que os cuento más arriba ha ocurrido pocas veces. Mi marido tiene una profesión más "liberal" y la mayoría de las veces lo hemos podido arreglar para que se quedara él con nuestro hijo. O mi suegra. Pero siempre hay alguna ocasión en la que se alineaban los planetas (para mal) y... ese día me sentía la más miserable criatura que se arrastraba por la faz del planeta. Y para lo que me ha servido... nunca más.

En fin, perdonad el desahogo, porque además yo no quería hablaros de eso hoy. Sino de esto.



Ya lo he terminado. Y la verdad es que tenía ganitas, porque bordar con hilos metálicos es una pesadilla... de las gordas. Aquí detalle de nuestros nombres.



Esta misma tarde lo llevo a enmarcar a ver si puedo lucirlo durante estas Navidades.


3 de diciembre de 2012

La fiesta del árbol

No sé que ha pasado en mi casa pero de repente está diferente. Si no hubiera estado presente cuando pasó pensaría que es todo un misterio, pero sí que estaba y no me perdí ni un momento.

El domingo por la tarde, cuando normalmente mis humanos están luchando contra el sopor de la siesta (personalmente nunca lo he entendido, yo me echo varias a lo largo del día y son la sal de la tierra), comenzó a llegar gente a casa. Yo ya les conocía a casi todos, así que aunque mantuve la vigilancia me pude pasear tranquilamente entre ellos y olerlos a conciencia. Incluso les dejé que me acariciasen... un poco.

Estos humanos socializan de una forma muy extraña. Se metieron todos en la cocina apretujados a preparar brebajes y hablar muy alto... yo ya les conozco y trato de ser comprensiva, pero mi hermano Tom lo pasó fatal. Estuvo prácticamente toda la tarde escondido tras el sofá. Bajo mi punto de vista, una exageración pero ¿qué se puede esperar de un ser tan inmaduro que se come las hojas del poto de la cocina?



¿Y qué me decís de esa manía de encender pequeños fuegos por toda la casa? Creo que ellos lo llaman decoración y, aunque tengo que reconocer que huelen bien, no me hizo ninguna gracia quemarme los bigotes la primera vez que me acerqué demasiado a una de esas "velas".



Esto es otra cosa, estas luces no me hacen daño y hasta yo puedo reconocer que son bonitas. Aunque sigo sin verle el sentido a toda esta parafernalia, si quieren ver algo bonito, tan solo tienen que mirarme a mi.

Al final, cansada de oirles parlotear sin fin, me fui a la habitación a restregarme en los abrigos de mis invitados. Incluso tuve la deferencia de dormir un ratito sobre uno de ellos para que cuando se lo pusiera estuviese calentito. De vez en cuando me gusta tener estos detalles, ellos lo agradecen mucho. ¡Son como niños!


Aunque he de concederles una cosa. El parque de atracciones que nos han preparado, es lo más . Ya veis que estoy completamente exhausta después de una noche de diversión sin límite. Si me disculpáis, voy a echar una cabezadita.


¡Oh, está bien! Por petición expresa de mi hermano (¡no sabe como llamar la atención!), aquí tenéis una foto suya justo antes de echarse a dormir. Ha sido una noche muy dura.

1 de diciembre de 2012

Guirnalda navideña

Hoy comienza el mes de diciembre y con él, mi época favorita del año. Las Navidades. Por ello me gustaría que esta entrada quede como aviso a navegantes... el próximo mes y medio va a resultar bastante monotemático. Y no es que amenace con 31 entradas navideñas, creo que con 28 serán suficientes ;)

Mañana es la fiesta oficial de la puesta del árbol en casa, pero no he podido resistir la tentación y ayer mismo mi pizquita y yo estuvimos haciendo una guirnalda navideña.


Hacer cualquier trabajo manual con él es divertido, estresante, imprevisible... y precioso. Aquí una foto para apreciar más de cerca.


La idea no es mía, la encontré en el blog de Susan Branch. Es sencillo de hacer, a pesar de que lo explica en inglés porque pone fotos del paso a paso. Así que si os animáis, enviadme fotos. Me encantará verlas.

Nos leemos

30 de noviembre de 2012

Lasaña de bacalao

Os debía una receta de lasaña desde hace tiempo, no creáis que se me había olvidado, y hoy es el día en el que toca contárosla.

Creo que es bastante facilita. Lo primero es desalar unos 300 g. de bacalao con al menos 24 horas de anticipación. Se escurre bien y, mientras, ponéis a cocer las láminas de lasaña (12 unidades) siguiendo las indicaciones del fabricante. 

Hay que hacer un sofrito con 1 pimiento rojo, 1 cebolla y 2 dientes de ajo laminados. Cuando estén tiernos añadimos 1 vaso de tomate natural triturado y removemos. A continuación incorporamos el bacalao desmigado y que cueza un poco todo junto.


Engrasamos un fuente de horno y vamos poniendo lámina de lasaña y capa de bacalao alternativamente. Para finalizar, napamos con bechamel, espolvoreamos queso rallado y al horno 20-30 m. a 190º C.


Como casi siempre, os pongo foto del antes porque después me ciega la gula y no me acuerdo de hacérsela. ¡De rechupete!

29 de noviembre de 2012

Calendario terminado

O casi, porque la verdad es que la bolsita que tenía planeada para guardar los bolsillos no la he hecho y voy a posponerlo. También creo que cambiaré el cordel que he usado para colgarlo, porque quería poner un lazo azul que NO he comprado todavía. En fin, no me enrollo más, aquí están las fotos.


Esta se explica sola. Es el calendario terminado y colgado donde, probablemente se quedará. Aunque ese era el espacio reservado al Santa of the Forest de TIG (Told in a garden).


Aquí un detalle de la parte de arriba. El velcro de pega-pega ha funcionado genial. Ahora tendrá que pasar la prueba de resistencia. Se llama Alejandro y es de los más duros controles de calidad que existen en el mercado.


Y ahora de la parte de abajo donde se aprecia el cierre de los bolsillos que también es muy simple.

Todavía me queda comprar las chuches para rellenarlos. Estoy encantada con él. ¿Mi proyecto faraónico para el año que viene? Quiero hacer una falda para el árbol, pero primero voy a recuperarme de este.

Nos leemos.

28 de noviembre de 2012

Para levantar el ánimo... de compras

A riesgo de que mi amiga P me diga que estoy como una cabra, esta mañana la he pasado en IKEA. Y es que ella piensa que los suecos son el mal, y si no os lo creéis, por favor leed esta entrada suya que no tiene desperdicio.

En fin... teníamos que comprar una silla para la habitación de Alejandro (que no hemos encontrado) y unos bonitos archivadores para que meta sus dibujos y no tengamos traca cuando descubra que se los he tirado a la basura. Creedme cuando os digo que mi hijo tiene futuro como cartonero, este se paga la carrera vendiendo el papel que acumula en los recovecos de su habitación. 

Y he aquí fotitos de las cosas que hemos comprado. Los archivadores no pueden ser más simples, pero la idea es que él los decore a su gusto.




Esto no había pensado en comprarlo, pero hace un par de días vi esta idea que me encantó. No puede ser más simple y como el resto de la casa la llenamos de adornos navideños, para la mesa del comedor ya me vale.



Y yo que soy naso woman, no he podido resistirme a las velas aromáticas. Sobre todo estas tres navideñas.



¡Que lástima no poder haceros llegar el olor! El de arándanos es un pecado.

Y ya en otra tienda, me he dejado llevar por mi vena hortera y... ¡mirad que cosas más mona me he comprado!


Con esta ola de frio polar, mi chico va a estar de lo más abrigadito con esa mantita navideña. Y los trapos para la cocina.

Lo peor de la mañana, pues no os lo creeréis, pero no hemos podido tomarnos una p... caña en todo el Centro Comercial de La Gavia. Unos porque no aceptaban pago con tarjetas (queríamos almorzar) y otra porque ya habían acabado de dar los desayunos y las comidas no empezaban hasta la 1. ¿¿¿??? ¿Y un pincho tortilla? En fin...