miércoles, 5 de septiembre de 2012

Adios Nemo, adios

Ayer nos dejó Nemo. Y no, no fue Sophie. Algún día tenía que ocurrir, lo sé, pero ¿por qué ayer?




Había sido un día difícil, largo, pesado, de los que no ves la hora de meter al niño en la cama. Y resulta que cuando voy a su dormitorio mientras él se ponía el pijama en el comedor para abrir la cama, me encuentro al pez ahí, flotando… ¡Dios, no estaba preparada!

Así que me entró el pánico. Cogí la pecera y salí como alma que lleva al diablo a la cocina. No soy una de esas madres que edulcoran la realidad a sus hijos (a Hansel y Gretel los abandonaron sus padres en el bosque y al patito feo no lo quería ni su mamá), pero ayer no sé que me pasó. Supongo que me sentía muy cansada y temía la reacción de mi retoño.

Esta mañana en el desayuno se lo hemos explicado con más tranquilidad y, en un primer momento después de un par de pucheros, se lo ha tomado bien. Luego ha comenzado a preguntar cosas, como que donde estaba (la primera en la frente). Para resumir un poco, he terminado contándole que había ido a un mundo especial para cuando se mueren los peces, que se entraba por el inodoro. ¡No hijo, por supuesto que no van por el mismo sitio que el papel higiénico y “las otras cosas”! El water es muy listo y le manda por el camino secreto a la pecera mágica, que es enorme y con muchos juguetes, donde están todos los peces que se mueren.

Sé que en algún momento he metido en el ajo al Ratoncito Pérez también, pero no me preguntéis que no me acuerdo. Mi marido estaba flipando, pero el niño se ha quedado tan feliz. Os aseguro que la magia la inventó una madre teniendo que explicar la muerte de una mascota a sus hijos.

Y todavía me queda la peor parte. A ver como se lo explico a Sophie, estoy planteándome seriamente buscar ayuda especializada. No me siento con fuerzas.



Me acabo de enterar de que estos peces pueden llegar a vivir hasta 20 años, "si se cuidan adecuadamente". Nemo ha estado sólo 2 con nosotros, ahora va a resultar que, encima, me lo he cargado yo...


5 comentarios:

Pepa (Lamica) dijo...

Lo siento de veras.
Yo perdi el mes pasado a mi perra Mila y aún no tengo consuelo.
Un abrazo

Srta. Moneypenny dijo...

Madre mía no estaba preparada para esto... Nemo... Lo siento chicos, además sé que era un miembro muy querido en la familia.
Pobre pizquitina, claro que la historia del otro camino que hay en el water... tela, normal que tu marido flipara. Yo con el otro pez le dijimos a Itziar que había venido su mamá a buscarlo y ¿como? pues no sé hija no estaba yo, y no tengo todas las respuestas en esta vida...
Verás fijo que se le ha cargado Sohie... Sophie entró en la habitación... y dijo miauuuu y nemo la vio... y Sophie saltó y se subió a la balda donde estaba la pecera y dijo miauuuu y a Nemo... le dió un infarto... fulminante... zas... se quedó frito... patas arriba... y Sophie que es muy lista dijo "ostias me lo he cargado, me piro" y... ahora disimula...

Silviahm dijo...

Yo tengo un acuario y a mi hijo le contábams que se iba al hospital de peces, pero lo eso de que el camino fuera el wc nunca lo entendió.
Bss

Inés dijo...

jAJAJAJAJAJAJAJ ahora comprendo los cuentos infantiles, caperucita y el lobo con el leñador, Blancanieves con sus enanitos, madrastra y príncipe, cenicienta con hermanastras y naturalmente príncipe y muuuuuuuchos más. Los escucharon boquiabiertos los padres/maridos/parejas/lo que sea... mientras las mamis justificaban una injusticia o un desastre.
Los papis listos: Grimm, Perrault, Andersen y otros que hicieron suyas las explicaciones oídas.

arish dijo...

Ante todo, tranquilízate, que tienes que ser fuerte de cara a tu hijo aunque los sentimientos de pena-culpa que tienes vayan por dentro. BESICOS.