jueves, 6 de septiembre de 2012

Mi familia y sus perros

Cuando hablo con mis amigos en reuniones relajadas sobre mascotas, a veces comento que en casa siempre hemos tenido animales... aparte de mis hermanos.

Bromas a un lado, no puedo recordar un momento de mi vida en que no haya habido algún animalito en casa. Sobre todo perros. Y de ellos recuerdo con especial cariño a Duque y Lua.



Este cuadro lo bordé como regalo de cumpleaños para mi hermano Sergio y está en el tiro de la escalera de la casa del pueblo.

Primero llegó Duque, que era un amor, tan gordito y tranquilo. Creció y siguió siendo tan bueno que hacía las veces de canguro de los niños de la familia... y de cualquiera que pasara por allí. No podías jugar al frontenis cuando estaba cerca porque también quería jugar y la gente terminaba por el suelo al tropezarse con él.

Unos meses después llegó Lua. Era muy, muy pequeña y hubo que alimentarla con biberón cada 3 horas como a un bebé. Era un pozo sin fondo y pronto nos quedó claro que si Duque era el bueno, ella era la mala. Tenía un carácter tremendo y era muy lista, comenzaba las peleas pero luego dejaba que Duque y Mus (llegó años después a la familia) se partieran la cara por ella. Pero con la familia era hiper-protectora. Tuvo dos camadas pero sólo sabemos de uno de sus hijos.

Nos dejaron hace tiempo, pero al menos cuando veo el cuadro me acuerdo de ellos con alegría.


8 comentarios:

arish dijo...

Hace un montón de años intenté tener un perro,y lo que dices éra un pozo sin fondo con la leche, sólo lo tuvimos 6 semanas ya que en un piso pequeño con mis 2 hijos que éran pequeños y yo todo el día trabajando fuera de casa, la verdad éra un caos, lo llamamos Thor, éra negro de raza braco y acabé regalándolo a una familia que vivía en un duplex en el extrarradio de Zaragoza y cuando se lo entregué lloré tanto que el señor no se lo quería llevar, todavía hoy lo recordamos con una sonrisa. El segundo y último intento fué con una tortuga de Florida que vivió un montón de años con nosotros hasta que un día ya no se despertó. Ya no he vuelto a tener animalitos en casa, pero mi hijo en su casa tiene un gato. BESICOS.

Srta. Moneypenny dijo...

Es que el recuerdo que dejan es superbonito, verdad? Es acordarte de ellos y te dejan una sonrisa tierna y dulce en la cara.
Que bonita historia. No será una de las favoritas de Shopie, pero si es una bonita historia.
Ay tus hermanos¡¡¡ vamos que te lo pasabas pipa en tu casa ;)

BLOGOSFERIA dijo...

Que recuerdo más bonito..y el cuadro que les has hecho de homenaje ..una pasada...Tu hermano tuvo que emocionarse...
Los animales,las mascotas,suelen dejar un muy emotivo recuerdo!!bss!!

Lourdes dijo...

Es precioso el cuadro y el detalle, desde luego, pues es otra manera de recordarlos.
Un beso...

lasdeliciasdelourdes.blogspot.com
cosiendounarcoiris.blogspot.com

Cristina-Tejiendo Las Horas dijo...

Yo adoro a mi peludo, así que te comprendo muy bien!
Muy bonito bordado y sin duda un gran recuerdo.
Un beso Olga.

Pilar dijo...

Cómo te entiendo, yo adoro a mi Nico, y recuerdo con mucho cariño a mis otros compañeros de mi infancia. El cuadro chulísimo!
Saludos

EL RINCON DE CHELO dijo...

Te quedó muy bonito, en mi casa también ha habido siempre animalitos y los sigue habiendo, besos

ANA ROSA dijo...

Que cuadro tan bonito!! y encima es un recuerdo bonito de tus mascotas. Se les quiere tanto verdad? y dejan un dolor tan grande cuando se van, es uno mas de la familia. De pequeña no tuve mascota en casa, pero en casa de mi abuela siempre hubo perritos. Ya luego si que hemos tenido, primero Boli, luego Yogui y ahora mismo Chacho, es un trastillo pero no me imagino sin el!!
Besos.
Ana.